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martes, 24 de noviembre de 2015

LA URDIMBRE DEL PODER. ORIGEN DEL TERRORISMO

“El último periodista” (fragmento de la novela)
Texto íntegro aquí

[…Denunciamos el intervencionismo imperialista de las grandes potencias, la explotación de la mujer y de la infancia, la generación de guerras instrumentales para la expoliación de recursos, la corrupción en todos los mundos, la colonización de las mentes, la utilización masiva del ser humano como cobaya en grandes campos de pruebas clandestinos por parte de multinacionales farmacéuticas que untaban a los oligarcas y, entre otras muchas cuestiones concretas, intensificamos la ilustración de hasta qué punto el mal se disfraza de aparato protector con la profundización, por entregas, en el gran enigma de las Torres Gemelas.

Morgan Mush había ganado las elecciones presidenciales gracias a las irregularidades en el recuento de las papeletas en Florida, gobernada por su hermano. Ningún senador avaló con su firma la posibilidad de recurso por parte de los miles de ciudadanos de raza negra, partidarios de Al Gore, que fueron eliminados de las listas. El ascenso de Morgan Mush, -exonerado de prestar servicios en ejército cuando su padre era jefe de la PIA al igual que su amigo y valedor económico Rath, a la postre tesorero de los Mahden en sus negocios americanos- culminaba una historia familiar cimentada en prácticas calificadas por biógrafos independientes de tahúres, mafiosas y faltas de escrúpulos. Según aquellas fuentes Morgan Mush se había beneficiado de información privilegiada desde su posición de hijo del presidente para amasar una fortuna vendiendo sus acciones antes de mandar a la quiebra a empresas “petroleras” de capital que los saudíes aportaban a cambio de vía libre para otros intereses. El 11S habría supuesto una inyección de dinero inconmensurable para empresas armamentísticas participadas por la familia Mush.

Los meses que precedieron al derribo del World Trade Center y durante los años que le siguieron, el aparato de propaganda del régimen democrático de U.S.A. se cebó especialmente en presentar al mundo islámico como una ciénaga en la que se alimentaban las peores creencias que un ser humano podía profesar. En la misma medida, el stablishment incrementó la profesión pública de la religión cristiana, identificándola con todo lo que de bueno había en la sociedad norteamericana. El atentado explotó el dolor natural y solidario del pueblo americano. La invasión de Irak fue presentada subliminalmente como una cruzada, una guerra santa. La necesidad de ser eficaz de manera inmediata justificaba las torturas en Guantánamo, en Irak y también a bordo de los navíos de guerra, cárceles flotantes en aguas jurisdiccionales internacionales.
Nuestras entregas en “Libertad fugaz” eran alimentadas desde la consulta crítica de todas las fuentes posibles: agencias anti y pro árabes, reporterismo a pie de escenario, documentos desclasificados, testimonios que se escapaban a la censura, el trabajo de investigación impagable de Michael Moore… Cualquiera en Occidente podía saber como los Mush habían amasado fortunas generación tras generación de forma ilícita; cualquiera podía saber que Michard Renney, Blonda Mice o Mark Fletcher, además de la familia Bahden, eran también accionistas mayoritarios de empresas favorecidas por la invasión de Irak. De ahí que no nos resultara extraño que desde el despacho oval se hiciera caso omiso de los informes de la PIA alertando del riesgo de atentados. Ni que se abriera el espacio aéreo solo para la familia saudí de los secuestradores el 13 de Septiembre cerrando la puerta a cualquier investigación, o que no se inmovilizaran sus depósitos bancarios.
La reacción de Mush contempló la demora de dos meses en situar a las tropas en el presunto emplazamiento de la base de Rin Bahden: una fuerza ridícula en número de efectivos comparada con los medios en su día desplegados para formar y ayudar a los talibanes en su lucha contra los soviéticos y el gobierno laico y poder asegurarse así el tendido de gaseoductos desde el Mar Caspio a través del país con rumbo a puertos mediterráneos. Pero aquel contingente sí era suficiente para pretextar la instalación en el poder de aquellos afganos, como Ramid Karhad, que habían sido administradores y consejeros en empresas participadas por Mush.
La Casa Blanca desplazó el foco hacia Irak siguiendo un plan preestablecido. Se reforzó el mensaje de que la amenaza terrorista latía en cualquier esquina de cualquier barrio y en aras de incrementar la seguridad de los ciudadanos se recortaron sus libertades: se accedió a sus informes médicos, a su situación financiera… todo obedeciendo a un Acta Patriótica que fue presentada en el Congreso con nocturnidad y aprobada sin que sus miembros la hubieran leído siquiera. En virtud de ella el RDI podía presentarse en casa de un ciudadano si éste hablaba públicamente acerca de la política de Mush. Se prohibió llevar biberones en los aviones o medicamentos líquidos, aunque no encendedores, para no herir los intereses de las tabaqueras. Las nuevas exigencias atendían a la amenaza terrorista pero paradójicamente dejaban vastos territorios fuera de las grandes urbes sin patrullas por falta de presupuesto.
Los intereses de las grandes empresas petroleras, constructoras y armamentísticas tenían a sus mejores valedores, desde su doble condición de accionistas y gobernantes, en Morgan Mush, Blonda Mice, Renney, que desoyendo a los inspectores de la ONU lideraron la llamada “Coalición de la buena voluntad”, integrada, de entre todos los países del mundo, tan sólo por el archipiélago de Palau, Costa Rica, Islandia, Rumanía, Marruecos, Los Países Bajos, Afganistán, el Reino Unido, España y los Estados Unidos, donde se reforzó el contingente del ejército mediante el reclutareclutamiento de jóvenes procedentes de las capas sociales más bajas y desestructuradas del país...]



viernes, 20 de noviembre de 2015

TERRORISMO DE ESTADO

A podremia que non cesa ou sobre o exercicio constante da maldade.

As axencias, os mass media impregnan o sentimento “novidoso” dunha sociedade convulsa vítima dun avance sen precedentes do terrorismo. ¿? Pero é que o terror deixou de estar presente nalgún momento desde a aparición do home nas relacións, de poder, neste planeta. O terror poderá ter moitas e moi diversas facianas pero é un e resposta tamén a un móbil que recorrente: o dominio do home polo home, o exercicio do abuso de poder, a depredación dos recursos e, ao fin, vivir con cotas de benestar diferenciadas a costa de explotar ao outro. A poboación civil dos países desenvolvidos non chegan novas das estratexias de esquilmo, explotación, imposición de ditadores amigos, expropiación, desestabilización, terrorismo de Estado, fomento de guerras para dar vía á industria do armamento… co corpo dos profetas aínda quente xa se afían as gadañas para cortar cabezas no nome de ortodoxias tribais que confirmas o agromar de novos profetas enfrontados polo poder e o exercicio da posesión exclusiva da lexitimidade… A guerra fría das superpotencias agocha a ansia máis prosaica e ruin por monopolizar o acceso ás fontes de riqueza… e si para tal fin cumpre apoiar aos que asasinan ás nenas por ir á escola namentres intramuros se presume de altas cotas de democracia e temor de Deus, pois faise e ao carallo, que para iso hai aparatos de propaganda persuadindo á clase media de formar parte do mellor país do mundo. Chegan momentos en que os mandamáis do mundo cambian cromos e pactan non revolver na merda de cadaquén: Xeorxia, Chechenia, Granada, Afganistán, Chile, Cremea, Siria, Líbano, Guatemala… se é que está a emerxer un inemigo froito do rescoldo de ser potenciado como arma segundo intereses xeoestratéxicos e agora saído de nai. Porque para que este estado de excepción que troca liberdade por seguridade estará desvalido en tanto que os cidadáns traguen coa idea simplista de que o enfrontamento entre sunnitas e chíes e a radicalización dos islamitas xa máis radicais esta detrás do odio á democracia. Tórnase imprescindible distinguir a acción dos servizos de intelixencia en favor do Terrorismo de Estado e da imposición de gobernantes, mediante golpes de Estado alentados por esa Intelixencia, homes de palla, formados en Occidente para enquistar a civilización musulmán como unha ameaza.
Os únicos líderes das “repúblicas árabes” respectados polos que dominan o mundo e vetan calquera disposición da ONU en favor do achegamento de civilizacións son sátrapas canallescos que teñen sumido aos habitantes dos seus países na Idade Media e onde se conculcan tódolos dereitos humanos. Pero son “gobernos amigos” e, como tales, intocables. Máis aló das homenaxes sentidos polos inocentes caidos, máis aló dos discursos maniqueos sobre a diferencia entre civilizacións, Europa, os EE.UU., Xapón, Canadá, Australia e todo o mundo tan “desenvolvido” precisa vencer o mal, a maldade a partir de distinguir primeiro a que xa aniña no seo do seu Sistema Nacional podre, maridado cos intereses de monopolios, e poder albiscar ate que punto o Estado de benestar, aínda con recortes porque o Poder é ávido, depende umbilicalmente do abuso de poder sobre os recursos dos outros e os escravos doutras latitudes terceiromundistas.



¿Qué le pasa a los españoles con los Borbones? La historia de los Borbones está inseparablemente unida a la decadencia de España. Cuando los...